Paso a paso en el Camino de Santiago

De Burgos a Tardajos

23 de mayo de 2018
Etapa 13 – Km. 11

Burgos. Arco de Santa María
Burgos. Arco de Santa María

 

 

 

Esta mañana, con la idea de quedarme en Burgos, me lo tomo con relativa calma. De todas formas, tengo que dejar el alojamiento, por lo que debo recoger todas mis cosas de la litera.

Tras organizar la mochila, la dejo en la entrada, en un compartimento para equipajes; después voy a desayunar a la cafetería frente al albergue.

 

Con el apetito matutino satisfecho, estoy listo para hacer un recorrido turístico por la ciudad.

Junto con otros amigos, llego al cercano Arco de Santa María, un monumento considerado entre los más emblemáticos de Burgos. Es una de las doce puertas de acceso a la ciudad medieval y, en concreto, conecta el puente homónimo sobre el río Arlanzón con la plaza de la catedral.

 

Desde el punto de vista meteorológico, hoy el día no es tan bonito como el de ayer: llovizna y la temperatura es bastante fresca.

Son las ocho y media, el aire no parece calentarse y paso un poco de frío, ya que esta mañana me puse ropa ligera.

El albergue ya ha cerrado para la limpieza matutina y no volverá a abrir hasta las doce; por lo tanto, antes de esa hora, no puedo sacar nada más abrigado de la mochila para ponerme encima.

 

Mientras tanto, me encuentro con Juanì, quien me informa que en el cercano albergue Divina Pastora, donde pensamos dormir esta noche, ya hay personas haciendo fila frente a la entrada.

Dado que la estructura cuenta con solo dieciséis plazas, pensamos que es mejor apresurarnos para asegurar la entrada mientras esperamos que abra, al mediodía.

Como buenos italianos, creamos un papelito con los nombres de los presentes y lo pegamos en la puerta del albergue. De esta manera, quienes llegan después de nosotros añaden su nombre al final de la lista.

Aunque aún faltan más de dos horas para la apertura, nos quedamos en la zona para no perder “la prioridad adquirida”.

Mientras esperamos, nos acomodamos dentro de la cafetería de enfrente, desde donde podemos controlar la situación.

Ya que estamos, aprovechamos para tomar un segundo desayuno, y así pido mi tortilla, casi diaria, acompañada esta vez de un té caliente. Estar en un lugar cerrado también nos resulta útil para refugiarnos del frío.

 

A las doce en punto llega la encargada del albergue Divina Pastora. No quiere saber nada de la lista y, rompiéndola, nos dice que el albergue no acepta personas que ya hayan dormido en la ciudad la noche anterior.

Esta es la regla, a menos que se tenga un certificado médico que prescriba descanso durante unos días.

 

En este punto, no nos queda otra opción que ir a recoger las mochilas y buscar otro lugar donde dormir.

Lamentablemente, no encontramos alternativa, así que a las 12:30 no nos queda más remedio que salir de la ciudad.

Dada la hora, pensamos en ir a Tardajos. A solo once kilómetros de distancia, es el primer pueblito después de Burgos donde hay un albergue.

 

Para salir de la ciudad, aún hay que atravesar un gran parque urbano y, considerando que es la hora del almuerzo, decidimos parar para consumir las provisiones que llevamos en las mochilas.

 

A las 14:00, salimos del parque pasando frente a la ermita de San Amaro peregrino. Desde aquí podemos considerarnos fuera del centro de Burgos y, tras una breve zona periférica, reaparece el paisaje rural.

 

Representación moderna del Camino
Representación moderna del Camino

En general, hacer hoy esta etapa de casi once kilómetros, que nos lleva a Tardajos, nos resulta útil para acortar un poco las próximas dos etapas, de aproximadamente treinta y dos y treinta y cinco kilómetros respectivamente.

 

Al salir de Burgos, dejamos atrás la llovizna; la temperatura ha subido y también el cielo, aunque sigue bastante blanquecino, se ha aclarado y parece menos amenazador.

 

A las 16:00 llegamos al pequeño albergue municipal de Tardajos. Aunque la estructura es sencilla, está bien mantenida por los esposos que la gestionan en nombre de la administración.

A pesar de que la capacidad del albergue es de solo dieciocho camas, no tenemos problemas para encontrar lugar: Tardajos no es una etapa muy popular entre los peregrinos, ya que está muy cerca de Burgos.

 

Tardajos. Plaza Leandro Mayoral
Tardajos. Plaza Leandro Mayoral

Durante el paseo vespertino, descubrimos un pueblo bastante deteriorado.

Hay muchas casas deshabitadas, y la mayoría exhiben carteles de venta, viejos y descoloridos por las inclemencias, colgados desde hace quién sabe cuántos años esperando que alguien se anime a comprar el inmueble. Un claro signo de que la historia de este pueblo lleva mucho tiempo detenida.

La desolación del lugar se acentúa por la ausencia de gente. En las calles no se ve a nadie, excepto por dos ancianas que cruzan lentamente la amplia plaza central y, poco después, al tomar una calle lateral, desaparecen como engullidas por la nada.

– ¿Y si no fueran reales y quizá fueran dos fantasmas? –

– ¡Quién sabe! –

 

También los dos mercados del pueblo están cerrados; para comprar algo para comer mañana, encontramos abierta solo una pequeña panadería que, por suerte, tiene lo esencial.

Compramos pan, embutidos y también unos dulces para el desayuno.

 

Antes de terminar el breve recorrido por Tardajos, vemos desde fuera la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, construida en estilo gótico en el siglo XIII. La iglesia se alza sobre una pequeña colina en el centro de la parte más antigua del pueblo; sus gruesos muros le dan el aspecto de una fortaleza.

 

Para cenar no hay mucha variedad y nos dirigimos al hotel La Casa de Beli, ubicado a la entrada del pueblo.

El “menú del peregrino” aquí vuelve a costar 10 euros.

Esta vez pido una sopa castellana para empezar, ragú de toro como segundo plato y una buena tarta de queso para terminar.

© Aldo Lardizzone 2020 Licenza Creative Commons CREATIVE COMMONS

Pasa al siguiente capítulo:
Etapa 14 - De Tardajos a Castrojeriz